
El Espíritu Santo nos ha dado un lenguaje poderoso de oración, el cual
podemos usar como una arma poderosa contra las artimañas del enemigo.
Está Ud. usando toda sus armas en su arsenal espiritual? Muchos son hábiles para
manejar la espada del Espíritu y para clamar la sangre de Jesús contra
principados y potestades. Otros hacen guerra espiritual a través de caminar en
obediencia y amor. Aún otros envian ángeles ministeriales y profetizan contra el
enemigo, declarando su derrota final y alaban.
Pero las Escrituras nos enseñan acerca de otra arma la cual los creyentes llenos
del Espíritu pueden incluir en su artillería, mientras avanzamos destruyendo las
fuerzas del enemigo en ésta guerra hostil entre el reino de la oscuridad y el
Reino de Lúz: el orar en lenguas.
Ver la oración en lenguas como parte de otra arma en el arsenal de guerra de
Dios puede ser dificultoso para algunos creyentes. Tradición nos ha enseñado que
nuestras oraciones solo tocan a Dios y que para santificarnos debemos ser
quietos y callados. Sin embargo, la Biblia declara que la oración efectiva y
ferviente produce el poder de Dios (Santiago 5:16). Cuando oramos, las
Escrituras nos permiten el ser fervientes (apasionados, osados, expresivos,
libres, demostrativos, intensos y demás). Cuando oramos de ésta manera, el poder
de Dios se manifiesta en tres niveles espirituales.
Primero que todo, el poder de la oración trabaja en los más altos niveles
celestiales donde Dios está, comprende todo lo que Él es y todo lo que Él ha
prometido. Segundo, el poder es lanzado contra las barricadas de los principados
y poderes demoniacos en el “segundo cielo” (atmósfera de tierra firme hasta el
lugar de dominio de Dios en el tercer cielo). Finalmente, el poder de Dios es
lanzado al ámbito físico para trabajar en y a través de personas humanas. El
enemigo puede y ejercer una influencia en individuos. Es por eso que una vida de
ministerio de liberación y oración libera a las personas y las mantiene libres.
Debemos lidear con el enemigo y todas sus tácticas.
Quizás una de las últimas formas de oración en éste choque de reinos es la
oración en el Espíritu Santo. Orar en lenguas nos edifica, pero también permite
que el Espíritu Santo se exprese cuando nosotros no sabemos cómo orar. Cuando se
refiere a guerra en el espíritu, aún con discernimiento de espíritus, veremos a
través de un espejo oscuro. No vemos todo lo que viene contra nosotros en el
ámbito espiritual. Por lo tanto, hablar en lenguas es un arma muy valioso en
nuestro arsenal espiritual.
Note que las Escrituras dicen el Espíritu Santo les dió “clara y alta expresión”
(Hechos 2:4 AMP). En el mundo de las lenguas hay expresiones claras, expresiones
diferentes y expresiones altas. Dios es un Dios de personalidad y variedad. Él
expresa su personalidad a través del Espíritu Santo. El Espíritu Santo te dará
altas y claras expresiones cuando hablas en lenguas, expresiones específicas y
declaraciones sobrenaturales que son de origen y propósito divino y que frente a
Dios tienen diferente propósito en el mundo espiritual.
Note que la Biblia dice que hablemos en lenguas. Hablar en lenguas puede
compararse a hablar un lenguaje natural con todos los tonos y sonidos de esa
lengua. No es una forma monotona de oración, pero un vocabulario y lenguaje
espiritual que usamos para orar.
Cuando hablamos en lengua natural, muchas cosas diferentes se nos abren;
experiencias y avenidas de expresión que anteriormente estaban cerradas toman un
significado nuevo. Ésto también sucede en lo sobrenatural. Cuando hablamos en
lenguas del espíritu, muchas cosas y nuevas ideas se abren para nosotros.
En el idioma de lenguas habrá expresión, propósito y comunicación de lo que
estás hablando con el mundo espiritual. Por ejemplo, cuando entras en el mundo
espiritual, puedes estar frente a Dios pero no hablar directamente con Él,
aunque ésto es parte de ello. Hay otro lado, donde puedes estar delante de Él en
el espíritu y hablar en lenguas por el Espíritu de Dios como forma de batalla
espiritual. No estás hablando con Dios ni orando contra Dios, estás en el mundo
espiritual, delante del trono de Dios. En ése lugar, cuando usas tu idioma de
lenguas, puedes manejar necesidades y peticiones correctamente con la ayuda del
Espíritu Santo en ti a través de tu idioma de lenguas.
Para ser más clara, no estás hablando al diablo en lenguas. La gente me pregunta
algunas veces, “¿entiende el diablo las lenguas?” No, no creo que el diablo
entiende lenguas. Lo que sí entiende es el lenguaje del Espíritu Santo y su
poder detrás de las lenguas. La fuente de poder de las lenguas es el Espíritu
Santo, tanto cuando hablamos directamente a Dios o cuando estamos lideando con
el enemigo.
Cuando lideamos con un enemigo sobrenatural, Dios tiene armas sobrenaturales que
sobrepasan al enemigo. Lenguas es una de estas armas. El Espíritu de Dios es la
Fuerza y Él es nuestra arma. Jesús mismo dijo que Él saca demonios por el
Espíritu de Dios (San Mateo 12:28). Tú tienes el mismo Espíritu Santo dentro de
tí
Cuando enfrentamos al enemigo cara a cara, le permitimos a Dios que domine
mientras Él fortalece nuestras armas espirituales y las usa para destruir sus
actividades. Satanás está legalmente derrotado, pero aún se cree el señor de
éste mundo y está muy ocupado trabajando.
Dios llama a los creyentes apostólicos y proféticos para que utilicen todos y
cada uno de los armamentos a nuestra disposición para reforzar Su Reino en la
tierra. Orar en lenguas, activa el don y las armas de Dios dentro de ti y
permite que tu más poderoso aliado te ayude a dominar la oposición.
Mary Alice Isleib es Apóstol de Oración a las ciudades y naciones. Autora del
mejor vendido libro “La Oración Ferviente y Efectiva.” Puede contactarla a
www.maryaliceministries.com
Recibe lo que los lectores de La Voz reciben.
Obten la revista The Voice. Haz click aquí o llama al 954 456-6032.